Hace muy poco descubrí en este artículo un accesorio muy curioso, ademas de útil, para la cámara de fotos: la tarjeta de grises. No es ningún aparatejo complejo y costoso, se tratan de tres tarjetas: una negra, una blanca y una gris neutro. Ambas tarjetas poseen un porcentaje especifico de luz que pueden reflejar (reflectancia). Así que las pedí por ebay a Hong Kong, me llegaron el viernes pasado y he estado este finde jugando un poco con ellas.
¿Para que sirve? Puede tener muchas utilidades, por ejemplo de tarjetas de árbitro para un partido de fútbol entre daltónicos, pero como norma general se suele utilizar para ajustar el balance de blancos para tener una temperatura de color natural en las fotos.
En las fotos con luz del sol, se tiene un equilibrio entre el Rojo, Verde y Azul (RGB), en cambio, quien haya hecho fotos en interiores, habrá visto que el rojo suele predominar sobre el resto haciendo por ejemplo el blanco se torne amarillento. Cuando la temperatura de color es baja predomina el rojo, y cuando es alta predomina el azul, pero para el ojo humano un objeto blanco siempre será blanco dependiendo de la energía lumínica que haya.
Se podría utilizar la tarjeta blanca para hacer un ajuste manual de los blancos (AF-WB), pero está pensada para evitar estar media hora toqueteando los ajustes de la cámara, así que cuando veas que el histograma que sale en la pantallita está equilibrado, podemos dejar para el ordenador el ajuste de blancos (sobre todo si se dispara en modo RAW).
La única molestia sería que primero hay que tomar una foto con la tarjeta para que sirva más tarde de referente, pero merece la pena con tal de conseguir colores más naturales. Para más información de como realizar los ajuste, echar un vistazo a este artículo de dzoom.














